

Los pequeños de nuestra casa, se lo están pasando en grande. Han estado meses disfrutando del descanso, actividades divertidas, piscina y visita a casa de los abuelos. Pero todo tiene su tiempo y regreso la vuelta de las vacaciones para niños. Nosotros hemos tenido la gran suerte de estos meses de verano disfrutar mucho con ellos y sus familias creando reportajes fotográficos en familia. En menos de un mes todo volverá a la normalidad y nuestros pequeños tendrán que volver a tener su rutina y horarios. ¿Cómo debemos afrontar este regreso a la normalidad?.
Muchas de nuestras familias tienen ganas de que nuestros hijos vuelvan a tener horarios y vuelta a la normalidad. Tanto descanso para ellos es como un reloj incansables de actividades. Y para los papás extras corriendo detrás de los más pequeños de casa.

¿Vuelta de vacaciones?
Explicar que ya no podemos realizar tantas actividades ó tener tanto tiempo libre a nuestros hijos. Almas libres llenas de inquietudes y ganas de jugar a todas horas. Es algo complicado para muchas familias. Se nos ha acostumbrado mal durante todo el verano y han aprendido de nuevo la palabra » NO quiero irme a dormir pronto» . Las vacaciones han dado para mucho. Es aconsejable que hagamos un periodo de adaptación. Este año contamos con muy poco tiempo desde que comienza Septiembre, hasta que tenemos que realizar la vuelta al cole de los más pequeños. Realizarlo todo de manera seguida es un poco choque. lo ideal es que hagamos un periodo de adaptación. Comencemos con una parte y posteriormente realicemos la siguiente.

Ser padres nos da unas pautas para la vuelta al cole:
¿Cómo ayudarles a volver al cole tras las vacaciones?
- Si dos o tres días antes de volver a clase hemos ido recuperando la rutina diaria (los horarios de sueño y comidas, etc.), el cambio no será tan brusco y el periodo de adaptación se le hará más llevadero.
- Los primeros días de colegio, no pasa nada si el niño lleva nuevamente a clase su objeto de consuelo (su mantita, su osito ). Le dará seguridad y le consolará si se siente tristón.
- No debemos preocuparnos si, además de los lloros, regresa algún trastorno ya superado: dificultad para conciliar el sueño, menos apetito, más irritabilidad… Es algo pasajero.
- Al dejarle en el aula, la despedida debe ser corta y sin ningún tipo de engaño ni mentira piadosa: «no llores, cariño, que voy a comprar el pan y vuelvo en cinco segundos».
- Hay que despedirse siempre y con tranquilidad (no salir corriendo al verle distraído) y transmitirle la sensación de que no pasa nada.
- Cuando el niño vuelve a casa, sobre todo los primeros días, conviene que le demos una ración extra de atenciones y juegos. Así se dará cuenta de que perder, no ha perdido nada y, sin embargo, ha ganado todo lo que de divertido tiene la escuela.
- Es normal que al niño le cueste un poco volver a la rutina escolar, pero si tarda mucho en adaptarse o su actitud empeora hay que hablar con su educador para analizar qué está pasando y buscar soluciones.

Así que es importante que nosotros nos pongamos manos a la obra, para que nuestros pequeños niños consigan llegar al periodo de adaptación del cole de la mejor manera.
¿Recordáis los primeros días de la vuelta al cole?.
Por que no nos lo cuentas aquí abajo.
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